Relación de accesos directos a las principales áreas del web. Consulte atajos de teclado en la sección de Ayuda.
Acaba de adquirir un perro, él tiene necesidad de afecto y usted está dispuesto a dárselo.
Educarlo para que se convierta en un compañero agradable reclama comprender bien algunas nociones simples sobre el comportamiento canino.
- hasta la pubertad, el apego (printing) del cachorro hacia un miembro de la familia, es normal (sustitución maternal)
- al aproximarse a la pubertad y para su bienestar hasta que se hace adulto, es importante favorecer su independencia, controlando sus avances y alejando su lugar de dormir: el traslado natural del apego hacia la familia entera se hará así más fácilmente. .
El perro es un animal social, por lo que algunas marcas jerárquicas son indispensables, su equilibrio afectivo depende de la claridad y la estabilidad de esta jerarquía. Es importante materializar nuestra posición dominante, porque algunos perros pueden tratar de tomar la dirección del grupo cuando esta posición les parece accesible.
- No dude en fijar rápidamente las limitaciones de acceso a las zonas donde no desee la presencia de su perro.
- El perro debe disponer de un espacio donde pueda retirarse cuando lo desee.
- Es recomendable que su animal tenga alimento y agua a su libre disposición.
- Hay alimentos adecuados para cada raza y edad.
- No le ofrezca alimentos cuando usted esté comiendo.
- El acabalgamiento es una tentativa de dominancia que debe rechazar firmemente imponiendo su superioridad física.
- Los juegos, caricias y salidas, serán siempre a iniciativa del dueño y no provocados por el perro.
Las frases no tienen sentido para su animal de compañía: él no identifica las palabras, pero sí un conjunto de elementos constituido por una palabra simple, asociado a un sonido, una postura, una expresión facial.
La utilización regular de este conjunto de elementos en circunstancias equivalentes ayuda al perro: así, el rechazo, la orden o el ánimo serán siempre indicados de la misma manera. Al principio, puede exagerar el tono de voz o su postura para ayudar al cachorro a identificarlos.
Utilice una actitud positiva y de aliento para educar a su perro (eventualmente con un entusiasmo forzado al principio) y la recompensa (caricias, felicitaciones asociadas al tono de voz) cuando hace bien lo que se le pide.
El rechazo de una mala acción puede estar acompañado por un tono de voz seco, para obligar al perro a reconocer su posición. Se debe intervenir desde el principio de una mala acción y actuar de la misma manera cada vez que ésta se produzca.
Hay que aprovechar la tendencia del cachorro a hacer sus necesidades después de comer o cuando se despierta, llevándolo a un lugar tranquilo. La recompensa solamente se hará cuando haya terminado de hacer sus necesidades.
La observación de su cachorro le permitirá descubrir el comportamiento que precede a hacer sus necesidades (se agita, olfatea en círculo a ras de suelo) y llevarlo al sitio previsto.
Si lo sorprende durante o después de la deyección, la reprimenda es inútil, porque será completamente incomprensible para él:
- en el primer caso hay riesgo de que compare el hecho de hacer sus necesidades con un acto reprendible,
- en el segundo caso, puede asociar el castigo con su comportamiento en ese momento.
En cualquier caso, vigile que la limpieza de las deyecciones no se haga en presencia de su animal para evitar que él asocie esto con una manera de llamar la atención.
SI TIENE CUALQUIER DIFICULTAD PARA EDUCAR A SU PERRO, CONSÚLTENOS.
OVIEDO
Naranjo de Bulnes, 14
33012 Oviedo
Tel.: 985 11 62 22
HORARIO: 10:00 a 13:30 y 16:30 a 20h.
Sábados: 11 a 14h
LA FRESNEDA
Alfonso X el Sabio, 2
33429-La Fresneda-Siero
Tel.: 985 26 61 16
HORARIO: 10:00 a 13:30 y 16:30 a 20h.
Sábados: 11 a 14h
NOTA: Recomendamos soliciten cita previa.
Disponemos de aparcamiento gratuito para clientes.